
La selección estadounidense desató su ofensiva a partir de la quinta entrada para asegurar su segunda victoria del torneo.
Kyle Schwarber lideró el ataque al batear 2 hits, conectar jonrón y remolcar 2 carreras.
Gunnar Henderson tuvo una gran noche ofensiva al irse de 5-4 con 2 carreras impulsadas.
Alex Bregman también produjo 2 carreras, mientras que Aaron Judge impulsó otra para la novena estadounidense.
El pitcheo de Estados Unidos fue dominante al propinar 17 ponches, limitando a Gran Bretaña a solo 3 hits en todo el juego.
El relevista Clay Holmes se llevó la victoria tras lanzar 3.0 entradas en blanco con 6 ponches.

