Cuba vence a Curazao 14×12,pero preocupa el picheo cubano

Foto Panchito González


En un duelo lleno de emociones y altibajos, Cuba logró imponerse 14×12 sobre Curazao, aunque la victoria dejó más dudas que certezas en cuanto al rendimiento del pitcheo nacional.
Desde el comienzo, los lanzadores cubanos sufrieron ante la ofensiva de Curazao, que les conectó imparables tanto al abridor como a los relevistas, poniendo en aprietos a la defensa antillana. Fue evidente que el pitcheo no logró dominar ni controlar a los bateadores rivales en los primeros capítulos.
La tónica del juego cambió a partir de la sexta entrada, cuando Cuba consiguió fabricar un rally de 11 carreras aprovechando el descontrol y las fallas del cuerpo de lanzadores de Curazao. Ese ataque explosivo permitió a los cubanos tomar ventaja decisiva y encaminarse hacia la victoria.
Al final del partido, las cifras reflejaron un encuentro ofensivo para ambos equipos: Cuba anotó 14 carreras, conectó 14 hits y cometió 2 errores, mientras que Curazao respondió con 12 carreras, 20 hits y 3 errores. El dato que más llama la atención es precisamente el elevado número de imparables permitidos: Curazao ligó 20 indiscutibles frente al pitcheo cubano, una cifra que preocupa de cara a competencias futuras. El partido lo gana Michel Cabrera, lo pierde Brayan Perez y se anota juego salvado el cubano Frank Alvarez.
Este torneo ha puesto en evidencia que los lanzadores de Cuba no han mostrado la calidad esperada, siendo bateados con facilidad en cada entrada y dejando lagunas que los ofensivos contrarios supieron explotar. Para el equipo cubano, este resultado, aunque favorable en el marcador, es una alerta sobre la necesidad urgente de ajustar el trabajo monticular si buscan competir al máximo nivel.