En un emocionante duelo, el equipo Cuba sub-15 se coronó campeón de la segunda Copa del Caribe de béisbol al derrotar al favorito Bahamas con un marcador de 1-0. La final, disputada con gran intensidad, se decidió en el quinto episodio gracias a un doblete crucial de Damián Díaz, que impulsó a Marcos del Toro para anotar la única carrera del partido.
El zurdo Carlos Sarduy fue la estrella del montículo, lanzando seis entradas impecables sin permitir libertades al equipo rival. Sarduy mostró un dominio absoluto, permitiendo solo un imparable y ponchando a 12 bateadores, lo que le valió la victoria. La labor de Sarduy fue complementada por Cristian Aguilera y Javier Roque, quienes se encargaron de preservar la ventaja en las últimas entradas, asegurando así el triunfo para Cuba.
Este logro destaca el talento y la dedicación de los jóvenes peloteros cubanos, quienes demostraron su capacidad para competir y vencer a equipos de alto nivel. La victoria en la Copa del Caribe sub-15 es un testimonio del futuro prometedor del béisbol cubano y del esfuerzo continuo por desarrollar nuevas generaciones de jugadores.