Champions League de Béisbol… No es solo el ridículo de Matanzas… Es la debacle del beisbol nacional.

Y no salimos de una para entrar en otra.  A la peor actuación de un equipo cubano en los Clásicos Mundiales, antecedida en el 2024 por un 11 lugar en el Premier 12; ahora le unimos la vergüenza que acaba de pasar el equipo matancero en la mal llamada Champions League.

Y digo mal llamada porque este torneo de Liga de Campeones no tiene nada que ver con el nombre. Bueno solo que usted quiera engañarse al llamar así a un torneo donde dos de los equipos son campeones de las segundas ligas de su país (México y Nicaragua), el taipeiano aún sea el vencedor de su liga profesional se aparece con un equipo de desarrollo y el estadounidense con un ganador de una de las tantas ligas independientes de mucha menor calidad no ya de la MLB, sino de todas las A de las menores.

¡Y ni en esto podemos tener una decorosa actuación! Y no porque se pierda, no, es por la manera que se hace… la tapa al pomo este juego de despedida; 36 carreras permitidas, un pitcheo otorgando 19 bases por bolas, si no son records negativos en la historia del beisbol cubano no se que otra cosa pueden ser.

Pero nada, ahora vendrá el infinito discurso de algunos grises directivos de que sirvió para coger experiencia, ya Germán Mesa lo retomó en el Clásico así que imagino Ferrer siga la misma cuerda; saldrá el descafeinado  Presidente de la FCB y Comisionado Nacional, Pérez Pardo, si es que da la cara ya que últimamente ni eso, a dar la muela de que seguirán trabajando para volver a llevar al deporte nacional a planos estelares y nada… seguirá la vida, muy buena para los que viven pegado a la teta de las glorias pasadas de nuestra pelota, sus viajes y prebendas y bien jodida para el que la ama.

as… Es la debacle del beisbol nacional.

Y no salimos de una para entrar en otra.  A la peor actuación de un equipo cubano en los Clásicos Mundiales, antecedida en el 2024 por un 11 lugar en el Premier 12; ahora le unimos la vergüenza que acaba de pasar el equipo matancero en la mal llamada Champions League.

Y digo mal llamada porque este torneo de Liga de Campeones no tiene nada que ver con el nombre. Bueno solo que usted quiera engañarse al llamar así a un torneo donde dos de los equipos son campeones de las segundas ligas de su país (México y Nicaragua), el taipeiano aún sea el vencedor de su liga profesional se aparece con un equipo de desarrollo y el estadounidense con un ganador de una de las tantas ligas independientes de mucha menor calidad no ya de la MLB, sino de todas las A de las menores.

¡Y ni en esto podemos tener una decorosa actuación! Y no porque se pierda, no, es por la manera que se hace… la tapa al pomo este juego de despedida; 36 carreras permitidas, un pitcheo otorgando 19 bases por bolas, si no son records negativos en la historia del beisbol cubano no se que otra cosa pueden ser.

Pero nada, ahora vendrá el infinito discurso de algunos grises directivos de que sirvió para coger experiencia, ya Germán Mesa lo retomó en el Clásico así que imagino Ferrer siga la misma cuerda; saldrá el descafeinado  Presidente de la FCB y Comisionado Nacional, Pérez Pardo, si es que da la cara ya que últimamente ni eso, a dar la muela de que seguirán trabajando para volver a llevar al deporte nacional a planos estelares y nada… seguirá la vida, muy buena para los que viven pegado a la teta de las glorias pasadas de nuestra pelota, sus viajes y prebendas y bien jodida para el que la ama.