
(Captura de Pantalla: Bola Viva-YouTube)
El cargo de Comisionado Nacional de Béisbol le ha quedado demasiado grande a Juan Reinaldo Pérez Pardo. La presente Serie Nacional pasará a la historia no por su calidad, sino por ser una de las peores catástrofes organizativas del béisbol cubano.
Lo que debía ser la máxima fiesta deportiva del país se ha convertido en un torneo marcado por la improvisación, el desorden, la falta de respeto al atleta y al aficionado, y decisiones que rayan en lo absurdo. Calendarios mal concebidos, cambios sin explicación, pobre logística, estadios en mal estado y una absoluta desconexión con la realidad del béisbol moderno. Un torneo que concluya con más de 50 juegos suspendidos y que muchos no se hubieran podido recuperar es algo que no tiene palabras.
La ineptitud ha sido evidente en todos los sentidos. No ha existido liderazgo, ni visión, ni capacidad para tomar decisiones firmes y coherentes. Se ha gestionado la Serie Nacional como si el béisbol cubano no estuviera viviendo uno de los momentos más críticos de su historia.
Mientras el aficionado pierde el interés, los peloteros pierden la motivación y el prestigio de nuestra pelota se desploma, la dirección sigue sin asumir responsabilidades. El béisbol cubano no necesita excusas, necesita personas capaces, preparadas y con verdadero amor por este deporte.
Hoy más que nunca se hace necesario un cambio profundo, una revisión seria de quiénes dirigen y cómo se está conduciendo el pasatiempo nacional. El béisbol cubano no puede seguir secuestrado por la incompetencia.
📢 El silencio también es complicidad.
⚾ La pelota cubana merece respeto, merece futuro y merece una dirección a la altura de su historia. 📷(Captura de Pantalla: Bola Viva-YouTube)

