Y una noticia que llevaba varios días consumiendo la mecha, acaba de explotar. A pesar de no darse a conocer oficialmente, ya se filtró que el lanzador zurdo del equipo granmense, Leandro Martínez, ha sido sancionado a un año separado del béisbol nacional. Y usted se preguntará: ¿Cuál fue esa tamaña indisciplina que ha dado como consecuencia tan dura medida? Y si conoce que este pelotero ha sido ejemplo de entrega a la camiseta, incluso participante de equipos Cuba y a pesar de sus 45 años y 17 Series nacionales a cuesta, se mantiene siendo uno de los pitchers zurdos de mejores resultados en nuestro pasatiempo nacional, podría hasta pensar que esto es una noticia falsa. Pues vamos a responder las incógnitas.

En entrevista realizada por un medio granmense al manager de los Alazanes, Angel Ortega, este manifestó que el pelotero estaba separado del equipo Granma a la Élite por no haberse presentado después de 72 horas a los entrenamientos y desconocerse su situación… ¡Uff! Primera interrogante: ¿Y el manager no había indagado y preocupado sobre que pasaba, teniendo en cuenta que se habla de una de sus principales piezas? No pasó ni una hora para que en la misma publicación, el propio Leandro respondiera que esto no era así ya que pasaba por un problema de salud que no lo había permitido incorporarse y que se lo había comunicado al Comisionado Provincial, Marcos Naranjo. Segunda interrogante: ¿Por qué no comunicarse con el propio Manager?
La cuestión es que existían problemas de entendimiento de tiempo, entre jugador y manager, agravadas por algunas decisiones tomadas por la Comisión Provincial, durante la discusión de la final de la Serie Provincial por justos reclamos del pelotero; lo que al parecer colmó la paciencia del directivo, aprovechando el momento para deshacerse de él, apoyado por el Comisionado o de queotra forma se entiende que está figura, máximo dirigente del béisbol en la provincia no comunicara el problema y allá mantenido un silencio sobre la situación.
Leandro, cansado de esperar por los mismos medios provinciales que le dieron voz al manager y que fueron incapaces de buscar la otra versión de los hechos, decide dar una entrevista a la página Desde Las Gradas Con Andino , dónde relata sus puntos de vista sobre su separación e incluso vas más allá comentando las situaciones personales con Angel Ortega; entrevista que fue ampliamente divulgada… ¿Dónde? En las redes, donde más tendría oportunidad si los que tenían que hacerlo mostraban desapego a su razón de ser.
¡Ya ustedes saben! Comenzó el fuego, en especial de los seguidores de la pelota que veían como se cometía una nueva injusticia al amparo del poder que ostentan algunos, saliendo a flote algunas otras verdades sobre la dirección granmenses que llevó a muchos a pedir que Ortega renunciara a la dirección del equipo por sus malos manejos.
Pues al parecer, la dirección del deporte granmenses con la complacencia de la CNB, decidió aplicarle la medida disciplinaria y para eso usó, el ya conocido reglamento de la SNB donde en uno de sus acápites se les prohíbe a los jugadores realizar entrevistas a medios no oficiales. ¡Ojo! Reglamento de la SNB que rige durante el torneo pero no puede se extemporáneo ya que sería una violación al derecho del jugador a expresarse libremente mediante los medios a su alcance.
Si todo esto se llega a consumar, sería un triste final para alguien que le ha dado gloria al deporte de su provincia; no creo que a su edad pueda reincorporarse un año después de este alejamiento obligatorio. Lo más duro es ver también como se trata de hundir a una persona y que ningún medio se preocupe al menos por investigar y hacer llegar la verdad y que sean esos alternativos los que hoy han lanzado una cruzada general de denuncia de la situación y defensa del jugador.
El caso de Leandro Martínez, mientras no se demuestre lo contrario, es el vivo ejemplo de una de las citas del ideario del más grande de todos los cubanos, nuestro José Martí: “La verdad tiene fuerza telúrica. Emerge desde las entrañas, como los volcanes. Posee, incluso, el calor abrasador de su lava. Tal vez por ello algunos la temen o la coartan o la mediatizan. Prevén que su erupción pueda arrasarlos.”